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Cadícamo y el eco de las catedrales
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Por Carlos
Manus
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Sus letras tuvieron
el acompañamiento de una extensa lista de inspirados compositores,
ponemos un ejemplo de cada uno: La diversidad temática, la variedad de recursos y la riqueza expresiva de su obra. Fue el gran poeta de Buenos Aires, y en sus versos le cantó a los temas más diversos: al amor fugaz ("Nostalgias", "La luz de un fósforo"), a la "mishiadura" de la crisis del 30 ("Al mundo le falta un tornillo"), al regreso al hogar materno ("La casita de mis viejos"), al reencuentro con un viejo amor ("Por la vuelta"), a la mujer sin amor ("Nunca tuvo novio"), al barrio ("Tres esquinas"), a la amistad ("Tres amigos"), al cabaret ("Palais de Glace"), a la timba ("Naipe"), al mundo de la noche y al triunfo efímero y posterior decadencia de "la mujer de vida alegre" ("Pompas de jabón", "Vieja Recova", "Muñeca brava", "¡Che papusa, oí!", "Callejera"), al trágico amor juvenil ("La novia ausente"), a la añoranza por el Buenos Aires lejano ("Anclao en París"), a la soledad ("Garúa"), a la parodia de los guapos ("Compadrón"), al dúo Gardel-Razzano ("El morocho y el oriental"), al dolor de la despedida ("Los mareados"), a la angustia de la espera ("No vendrá")...
Supo expresarse en hermosas figuras poéticas: "la esgrima sentimental al fin surgió la tarde aquella... la luz de un fósforo fue nuestro amor pasajero" ("La luz de un fósforo"), la vejez la derrotó ("Vieja recova"),"duermen las chatas del corralón" ("Tres esquinas"), "un juego de calles se da en diagonal" ("Anclao en París"), "corazón vencido con tristeza de tapera" ("Garúa"), "hoy vas a entrar en mi pasado" ("Los mareados"), "llueve sobre el puerto, mientras tanto mi canción llueve lentamente sobre tu desolación... triste caravana sin destino ni ilusión, como un barco preso en la botella del figón" y, con reminiscencias lorquianas, "puentes y cordajes donde el viento viene a aullar" ("Niebla del Riachuelo"). En sus evocaciones apeló a los interrogantes sin respuestas, al "ubi sunt" de los clásicos latinos, como mencionan Idea Vilariño (El tango) y Jorge Göttling (Tango, melancólico testigo): "¿Dónde andarás Pancho Alsina? ¿dónde andarás Balmaceda?" ("Tres amigos"), "¿Qué habrá sido de esa barra?... ¿Y del loco Puentecito?" ("Aquellas farras"), "¿Dónde estarán los puntos del boliche aquel?... ¿Dónde estarán Traverso, el Cordobés y el Noy, el Pardo Augusto, Flores y el Morocho Aldao?" ("El cantor de Buenos Aires"). Con interrogantes también, y al estilo de Rubén, escribió en "La novia ausente" esa estrofa plena de bellas metáforas: ¿Qué duendes lograron lo que ya no existe? Enrique Cadícamo, tu partida nos ha dejado tristes, tan tristes como el eco de las catedrales. |
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